En una noche de cielos despejados, en un rincón olvidado del universo, una estrella de cinco puntas titilaba con una luz especial. Su nombre era Maia, y su destello revelaba la promesa de un viaje único.
En la quietud cósmica, Maia sintió una llamada ancestral que despertó su curiosidad. Una fuerza desconocida la impulsó a desprenderse de su hogar, comenzando así un viaje que la llevaría más allá de las fronteras conocidas del espacio.
Mientras se alejaba del que había sido hasta ahora su refugio, Maia experimentó una mezcla de emoción y temor. Sus rayos destellaban con más intensidad que nunca, marcando el inicio de una travesía que desafiaría su propia naturaleza estelar.
Así, con la chispa del descubrimiento, Maia se lanzó hacia lo desconocido, lista para desvelar los secretos que yacían más allá del planeta estelar.

Adelante Maia, el espacio solo es espacio cuando se recorre
Me gustaLe gusta a 1 persona